Mientras gran parte de la atención sanitaria global sigue centrada en los virus respiratorios, varios brotes de alto impacto continúan evolucionando en distintas regiones del mundo y están siendo monitorizados estrechamente por HRadar debido a su potencial riesgo internacional y relevancia para salud pública y viajeros.
Uno de los eventos más preocupantes es el brote de enfermedad por virus Bundibugyo (una variante de ébola) en República Democrática del Congo y Uganda. Desde mayo de 2026 se han notificado más de 500 casos sospechosos y alrededor de 130 muertes en RDC, además de casos confirmados en Uganda asociados a viajeros procedentes de la zona afectada. La OMS ha declarado el evento como Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional. La elevada afectación en adultos jóvenes y mujeres sugiere una importante transmisión intrafamiliar y asociada a cuidados de pacientes.
También seguimos de cerca el brote internacional asociado al hantavirus Andes vinculado a un crucero en el Atlántico Sur. Hasta el 19 de mayo se habían confirmado 11 casos y tres fallecimientos en pasajeros y tripulantes procedentes de varios países. El evento ha generado especial interés epidemiológico porque el virus Andes es una de las pocas variantes de hantavirus con capacidad documentada de transmisión persona a persona. Entre los casos detectados hay pacientes en Sudáfrica, Canadá y Europa, incluyendo evacuaciones médicas internacionales.
Por último, Afganistán e Irak mantienen una situación activa de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo (FHCC). Afganistán notificó 152 casos sospechosos y seis fallecimientos solo durante abril, lo que supone un incremento superior al 140% respecto al mes anterior. En Irak, especialmente en la gobernación de Dhi Qar, continúan apareciendo casos asociados al manejo de ganado y exposición a garrapatas del género Hyalomma. La evolución de estos brotes coincide además con el aumento estacional de actividades ganaderas y temperaturas elevadas en la región.


